No sé porque motivo, pensamos que cinco horas dan para mucho, que podrás dedicar algo más que una sonrisa llena de cariño y complicidad a aquella persona que tantas ganas tienes de ver, que habrá un intercambio de ideas, vivencias… y tantas cosas…
Pues no, cinco horas no son nada cuando la poesía es protagonista.
Cinco horas sólo permiten disfrutar de versos y poetas, que ya es la perfección del momento, pero nada más.
Me atrevería a decir, que a día de hoy, cuarenta y ocho horas después, en el ambiente de aquel escenario aun flotan los poemas y las voces, me atrevería a decir incluso, que las palabras han quedado perpetuas, enganchadas en la madera que cubre las paredes, impregnadas en el aire, Me atrevo a decir, que hay caras en mi mente formando esquinas de bellos recuerdos.
La segunda edición de Vers-Arte, logró su objetivo: hacer de una tarde de sábado la tarde de los poetas.
Algunos de los presentes, ya formaban parte de esta “aventura” desde un año atrás, otros (los más) son nombres que desde el inicio de la tarde ocupan el lugar que con tanto mimo les habíamos preparado. Nombres, a los que nuestros ojos pusieron cara, y si los cerramos, aún podemos sentir el palpitar de sus palabras.
Mereció la pena el tiempo de nervios previos, los miedos a fallos previsibles.
Por que con gentes como vosotros siempre merece la pena: POETAS
Habrá un III Encuentro nacional de poesía, aquí os esperamos. GRACIAS.

