martes, 7 de enero de 2014

Caen máscaras

Siempre reconozco mis errores,
los míos, no aquellos que quieran otorgarme.
Me refugio en el silencio cuando alguien
hipócritamente sonriendo intenta
calzarme un número de más o de menos.
No comprendo,- aunque tampoco busco comprender-
a qué llaman lazos cuando todos los hilos
aparecen deshilachados.
Si bien, agradezco, el desplome de la máscara
que supo engañar cualquier movimiento.
Las cenizas de ese tiempo, son ahora cimiento

del sólido amor que en esta casa sigue creciendo.

2 comentarios:

Mos dijo...

Todo cobra sentido cuando se caen las máscaras que nos tenían engañados.
Aunque sea tarde la realidad prima sobre los artificios.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Darilea dijo...

Un beso Maribel, el amor que no decaiga :)