miércoles, 26 de marzo de 2008

EN EL PUNTO DE PARTIDA


Mírate, puedes ocultar
bajo capas de maquillaje
tanto color
ajeno a la mejilla,
poner losas
sobre el recuerdo
y tirar la llave
del silencio más allá,
de las profundas aguas
de un mar cualquiera.
Puedes incluso desviar
la mirada al pasado,
negar miedos y temblores
bajo una seguridad aparente.
Puedes, si.
Pero no olvides nunca,
que siempre habrá
quien rescate la llave
bajo las aguas dormidas,
quien será capaz
de arrastrar las letras
ante tus ojos
sumergiéndote en el pozo
que fue tu vida.
Pero no olvides nunca
que el rencor
viste mil formas
y en un simple hachazo
mesurado, llevarte al punto
de partida.

25 comentarios:

anamorgana dijo...

SÍ, uno se puede ocultar,pero siempre hay algo que te quita todo el maquillage y quedas desnudo.
Precioso poema, me gusta.
Besos
anamorgana

Camille Stein dijo...

Pues quédate, te lo ruego. Rescatadores de llaves en aguas dormidas. Buceamos en las mismas aguas. En la misma casa. O eso siento.
Besos.

TOROSALVAJE dijo...

Que poema Maribel, te leo y me viene el pasado con forma de hacha, y me siento ahí otra vez.

Gracias por tus palabras.

Gracias también por escribir.

Un beso.

EL LOBO ESTEPARIO dijo...

Ojala exista siempre una mano amiga que rescate esa llave y nos recuerde quienes somos, que nos desarme de ropajes inecesarios y haga que nos veamos en nosotros mismos, aunque no nos guste a veces.

mos dijo...

Qué duro poema Maribel. Qué contundente y inmisericorde.
Es posible que haya situaciones donde se destape todo el pasado de alguien. Donde vuelva a aflorar todo lo que nos debilita. Donde alguien se regodee y haga leña de nuestro árbol caído.
Pero déjame pensar que las personas tenemos derecho a sobrevivir; a ser libres y no atarnos al pasado hiriente y feroz; al borrón y cuenta nueva; a limpiar nuestra vida de miedos y traumas; a intentar caminar sin tener que mirar atrás. En definitiva a seguir viviendo lo más dignamente posible.
Versos duros y de bajón. Tú sabrás por qué.
Yo no soy la alegría de la huerta, pero me han sobrecogido tus versos al leerlos. Maldito sea el rencor que da hachazos y se venga de la seguridad de la gente.
Un abrazo de Mos. Echaba en falta tus versos y tus comentarios. Gracias por seguir en la brecha.
Mos.

Sibyla dijo...

Nunca podemos huir
de nuestro pasado,
ni de lo que hemos
sembrado...

Preciosas palabras,
como siempre Maribel!

AH, me encanta el nuevo look del blog

Besotes amiga:)

María Jesús Lamora dijo...

Gracias por compartir tus versos.
Abrazo de letras.

Pedro Jorge dijo...

El poema es como la textura de tu blog.

Un beso

;)

Sandra Garrido dijo...

Maribel, has vuelto pisando fuerte, exhumando olvidos para quitarles pus, ...si es cierto que a veces hay quienes tienen esa llave., pero si duelen es mejor que no se tire porque incluso alguna vez a uno mismo le puede hacer falta.

un abrazo

Trini dijo...

Esperemos que, quien encuentre esa llave, venga abriendo alegrías y cerrando penas, que no está la vida para dejar las llaves a cualquiera.

Precioso poema Maribel. Veo que las vacaciones te han revitalizado la inspiración.
Besos

Luna dijo...

Ese rencor que viste mil formas...
Me ha dado un pellizco este poema.
Un abrazo Maribel.

Lucas A. dijo...

A mí no me suele gustar el maquillaje, aparte de porque tapa la realidad, me atraen más sin él xD. Pero maquillar recuerdos para que parezcan más bonitos haciendo borrón y cuenta nueva de algo que has hecho mal, por tu cuenta, sin contar con el que le has hecho daño, es peor maquillaje del que me quejo yo.

Santy Martínez dijo...

Hacemos mascaras de cera
perfumada pero aun quema
con un cincel afilado
grabamos una sonrrisa
desfigurada y tosca
sobre algo hermoso
que ocultamos intencionadamente.

Chechu Arroyo dijo...

Hola:
Cuantos candados para una misma llave... Cuantas llaves para aquel candado que limpia la sal del mar que oxida.
Mil besos.

carlota dijo...

Hola Maribel.
Hoy tu poema me ha recordado la máxima esa de que "la verdad nos hará libres". No podemos ocultar por mucho tiempo lo que nos duele. Tarde o temprano hay que asumirlo, incorporarlo a nuestro bagaje personal.
Un abrazo

kebrantaversos dijo...

SIGO LEYENDOTE SIEMPRE
VUELVES CON FUERZA
UN ABRAZOTE
EL KEBRAN

Darilea dijo...

Un sentimiento ingrato el del rencor, ojala cierre fuertemente la puerta y no entre jamás en el alma de nadie.
Besitos Maribel.

Tomás dijo...

siempre hay un punto de partida y espero que el mío sea también de retorno porque quier que te pases por mi hotel
que hay una mega gala y un premio para ti

un abrazo

Adolfo Payés dijo...

que pétalos los tuyos, me voy de aquí con ellos, y los esparciré por doquier pues eso es lo que necesitamos para seguir siempre vivos... bellos versos gracias

mi despertar dijo...

Un nuevo blog para admirarel tuyo......... te dejo besos y vino

Lucía dijo...

Que pena que el rencor vista tantas formas y dure tanto algunas veces.
La pintura sólo puede poner una máscara al rostro, pero rascando debajo, igual está la mueca más cruel y amarga.
Esos hachazos al punto de partida
son los que más miedo producen.
Fuerte Maribel, tu poema.

PD: Vaya vacaciones chavala, y recargada de pilas, que al leerte recargan las mías.
Los dos blog, remodelados ¡ preciosos!
Un besazo.

Néstor Morris dijo...

Maribel

Una medida, certera y conmovedora reflexión hecha poema.

Un abrazo, poeta.

Malena dijo...

Maribel, has expresado tan tiernamente lo que puede ser la vida...

Es verdad que disfrazamos el pasado poniéndolo mil caras. Lo arrinconamos como si no hubiera sucedido nada. Como si no nos hubiera hecho daño pero en un momento determinada por cualquier circunstancia, vuelve a ponerse delante de nuestros ojos y en ese instante el rencor dormido puede despertar y ese es el gran error porque todo lo que habíamos conseguido no sirve para nada porque como tú dices... volvemos al punto de partida.

Preciosa tu inspiración.

Miles de besos.

en tierra de nadie dijo...

No olvidar el pasado es la manera más eficaz de recordar no volver a él.
No hay que renegar, pero tampoco por qué volver.

bss

ETDN

Maribel Sánchez dijo...

Gracias a todos y cada uno de vosotros

Besos